¿Qué es lo que quieres? Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 1ra Pedro 2:2 Cada día deberíamos desear la palabra de Dios como un niño desea la leche materna. Si no lo estás haciendo, es porque algo sucede contigo y me temo que no es nada bueno. Quizás ya estés saciado pero con alimentos que no son nada saludables para tu espíritu. Tu no le das una hamburguesa a un bebe de unos meses de vida. Por otro lado está la “leche adulterada” que es una leche mezclada ¿Con que? Con filosofía, psicología, frases motivacionales maquilladas con un par de versos que lo único que hacen es mantener la confianza en el Yo y no en el Cristo. Esto solo harán cristianos débiles que en el momento de prueba no encontrarán las fuerzas para seguir pues solo confían en lo que ellos pueden hacer. Hoy deseemos esa leche espiritual no adulterada. Palabra de Dios sin mezclas carnales que solo vuelcan la conf...